Ayuda

Tipos de extractores de aire

 

Los extractores de aire son aparatos que ayudan a la buena ventilación de los espacios cerrados, asegurando que el aire se encuentre en buenas condiciones y que no resulte peligroso e incómodo respirar en ese espacio. Un extractor de aire funciona a través de un mecanismo similar al de un ventilador, es decir, a partir de un juego de hélices conectado a un motor que lo mantiene en movimiento.

Sin embargo, mientras los ventiladores propagan el aire que se encuentra en el espacio en el que están instalados, un extractor de aire aspira el aire de la sala y lo expulsa al exterior de manera que  siempre se esté renovando.  

Los extractores de aire ayudan a  regular la humedad y temperatura del ambiente de un espacio cerrado, además contribuyen a la eliminación de malos olores y de la presencia de elementos tóxicos en el aire, principalmente gases. Utilizar un extractor de aire para la ventilación de espacios cerrados, desde cocinas y cuartos de baño, hasta fábricas, bodegas y obras en construcción, garantiza la salud y seguridad de sus habitantes y usuarios pues no sólo propicia un ambiente en buenas condiciones y respirable, sino que también elimina sustancias que se propagan en el ambiente, potencialmente explosivas, tóxicas e incluso venenosas.

Existen diferentes tipos de extractores de aire y se clasifican según el tipo de ventilador que emplean para su funcionamiento, su capacidad de extracción de aire y su modo de instalación. En términos generales podemos encontrar dos tipos de extractores: atmosféricos o eólicos y extractores axiales.

Los extractores atmosféricos o eólicos son ideales para la ventilación de espacios industriales de grandes dimensiones, bodegas y almacenes. Este tipo de extractores no requieren de una fuente de alimentación energética artificial pues funcionan por el viento y por la diferencia de la temperatura exterior e interior, de manera ininterrumpida. Instalar un extractor atmosférico es sencillo y no requiere que se realicen modificaciones especiales en la estructura del edificio: este tipo de extractor no produce ruido, es impermeable y no requiere de mantenimiento.

Este tipo de extractores están formados por tres partes: base, extractor y clapeta. La base es la parte que sostiene el extractor al techo y está construida de manera tal que se pueda instalar  en cualquier tipo de superficie; el extractor es la parte giratoria constituida por paletas curvas de aluminio, llamadas álabes, que se pone en funcionamiento con el viento; la clapeta es una válvula que funciona como obturador de paso de aire y se encuentra en algunos modelos de extractor eólico para regular la salida y paso de aire.

Los extractores axiales emplean un motor montado sobre su propio eje y están compuestos por un rotor de entre 2 y 13 paletas. Hay de tres tipos: helicoidales, tubulares y y tubulares con directrices. Los extractores axiales helicoidales son utilizados para ventilación general y se caracterizan por mover aire con bajas presiones. Se fabrican con dos tipos de álabes: estrechas, para resistencias bajas, y de disco, para ventiladores sin conductos.

Los extractores tubulares pueden aspirar el aire en resistencias moderadas y están compuestos por una hélice montada sobre un cilindro. Los extractores tubulares con directrices son similares a los tubulares, pero ésos tienen aletas que enderezan el flujo del aire lo que les permite trabajar en presiones superiores y tener mayor rendimiento.

Los extractores de aire axiales son ideales para la ventilación de laboratorios, talleres, almacenes, lavanderías, cuartos de baño, cocinas y áreas de producción. Se fabrican en acero inoxidable, lámina galvanizada y aluminio, y se encuentran disponibles en tamaños que van desde las 8 hasta las 72 pulgadas.

Existen extractores de aire axiales y atmosféricos para uso industrial y para uso domiciliario. Si bien, es más común encontrar este tipo de aparatos instalados en espacios grandes y medianos, también se pueden utilizar en el hogar, especialmente para la ventilación de cuartos de baño y de la cocina, aunque se pueden instalar en cualquier lugar. Para elegir el extractor de aire que se ajuste mejor a nuestras necesidades es necesario tomar en cuenta ciertos factores.

El primero de ellos es la dimensión de la habitación en que se instalará, de esta manera sabremos qué volumen de aire se tiene que extraer y podremos buscar el el modelo que cumple con ese requerimiento. Se recomienda que el nivel de extracción de aire del aparato sea 10 veces superior al volumen del aire del espacio en que se instale.

El segundo factor es el lugar específico en que se instalará, esto ayudará a determinar la potencia del extractor que se requiera, recordando que a mayor potencia: mayor ruido. Es recomendable que los extractores de pared no se coloquen cerca de ventanas, puertas ni otros ductos de ventilación, esto evitará que el aire extraído regrese a la habitación.

Es importante mencionar que el uso de un extractor de aire en la cocina no suple el uso de una campana extractora, pues los materiales y diseño del extractor de aire no lo hacen resistente a las grasas ni a los humos pesados que se producen en esta habitación. Por esta razón se recomienda que el extractor de aire en la cocina sea usado como un medio de ventilación secundaria y que se ubique lejos de la estufa.

En Nakomsa, contamos con un amplio catálogo de extractores de aire a un excelente precio. Te invitamos a dejarnos tus datos a través de nuestro formulario y ponerte en contacto con nosotros a través de nuestros números telefónicos, con gusto te atenderemos para darte toda la información y asesoría que estás buscando.

Complementa tu compra con: