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Un poco de historia sobre el piso radiante

 

En los últimos años, la industria el acondicionamiento del ambiente ha ido cambiando conforme los asentamientos se transforman. Lo que buscan es ofrecer el mayor confort posible para la gente que se encuentra dentro de una habitación y que a veces, por la forma en que están realizadas las construcciones pueden maximizar o minimizar las condiciones ambientales del exterior.

El piso radiante es una de estas tecnología que buscan mejorar los resultados en cuanto a los aparato de calefacción se refiere. Este sistema hace uso de un parámetro delimitado de la habitación para generar calor, funciona casi como la mayoría de sistemas de calefacción pero tiene las ventajas de ser más económico y con mejores resultados. Estos emisores también pueden ser localizados en el techo o en paredes, pero lo más común es instalarlos en el suelo. Estos sistemas tienen sus antecedentes en dos construcciones antiguas.

La primera es Hipocausto, un sistema utilizado en la Roma de la antigüedad, inventado por Cayo Sergio Orarta, un prominente ingeniero romano y que logró que se masificara el uso de los baños termales. Estos hipocaustos consistían en un horno construido en el exterior del edificio. Los gases que producía eran conducidos mediante unos canales que situaban debajo de la construcción y daban al centro de la casa.

Las baldosas del piso eran sostenidas por pilares de tabiques, permitiendo la libre circulación del gas caliente, en un espacio de más o menos cuarenta centímetros. En el caso de los baños termales, se añadían unos tubos de barro cocido que permitían la salida del humo caliente, por lo que el aire exterior también se calentaba.

Años más adelante, durante la Edad Media, surgieron las Glorias, un sistema que hacía uso de la combustión para evitar el enfriamiento a causa del aire exterior, además de controlar la energía calorífica producida por el fuego. Al igual que en el hipocausto, se construía un pequeño horno en el patio en donde se metía paja y se quemaba —era el combustible— que estaba conectado a unos conducto que pasaban por el revestimiento de los pisos.

En esos tubos transitaba el humo caliente y que salía de la casa mediante un humero vertical. Su eficacia era mayor que el de las chimeneas usuales, pues la combustión era controlable mediante la cantidad de aire que se permitia entrará dentro de la habitación.

De estos dos sistemas es de donde viene ahora, el piso radiante. La manera en la que funciona actualmente es mediante unos tubos que van debajo del soldado del piso que lleva agua caliente, distribuyéndolo por el piso y volviéndolo un emisor de calor a través de radiación.

En Nakomsa le recomendamos el uso de este sistema de calefacción, pues ha demostrado ser de alto rendimiento y ahorra mucha energía. En nuestra sección de productos puede encontrar todo lo necesario para realizar la instalación del mismo. En caso de necesitar asesoría, le ofrecemos nuestros servicios.                                                                                                                                                                                                   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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